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Tirar la bomba

Tirar la bomba

Valor: honestidad, integridad y transparencia.

-Naaa, no da, no da-decía Martín bajando la barbilla sobre el pecho. “Yo creo que lo tenés que decir”, acotó Bettina, dando un resoplido, mientras guardaba un archivo en el Drive. “No sé, va a ser un lío”, dijo Renata mientras atendía a su pantalla.

-”Hola, chicos. ¿Qué dicen los cándidos?” Irrumpió Lautaro moviendo ampulosamente las manos, siempre impecable y con camisa nueva de color violeta

-¿Cándidos? ¿Por qué cándidos?

-¡Ja, já! Qué palabra antigua ¿no? ¡Qué caras loco! ¿Qué anda pasando por el cuchitril?-silencio incómodo- Ah...son secretos, bueno me voy... ¡perdón! ¡perdón!

-Pará tonto ¡vení! Tampoco tan así express ¿no? Lautaro volvió sobre sus pasos acomodándose el mechón que caía cruzando su frente. “Bueno, ¿cuál es el secreto?

-La estamos pifiando mal sentenció Martín. “¿Con qué? ¿Dónde? ¡Cuanto misterio boys!”

-¿Estuviste en la reunión con los españoles ayer? preguntó Bettina “Sí nena, y dentro de cuatro horas tenemos la segunda vuelta ¿no? Para mí estuvo buena la reunión. La idea me pareció ¡genial!” dijo y se sentó.

Martín expresó sus cuestionamientos: -estás equivocado, técnicamente es imposible porque son dos bloques de programación y los enlaces creo que son insuficientes, al menos así como los presentaron. Todos los presentes entendían de qué hablaba porque eran ingenieros en sistemas.

-Ah,...¡epa, epa!. ¡Esto se pone interesante!. Lautaro dejó su celular sobre la mesa y cruzó los brazos -Si este pibe dice que es sarpado, es sarpado mal. Añadió mirando a todos y continuó: Ojo que la plata de los españoles es como maná del cielo y Patricia la gerente del programa ¡es prima de Donato” estaba nombrando al accionista principal de la empresa. “Lo acabo de ver por el pasillo, el tipo vino a la reunión también, a ¡ver a la prima! ¡Esto será un verdadero despelote! ¡Ja, ja!” y aplaudía viendo en la situación un lado cómico que nadie veía- por eso están asustados los pibes ¡ja, ja!. “No sé como te podés reír! reprochó Leticia arreglándose su pelo rubio.

El humor de Lautaro por más loco que pareciera descomprimía el ambiente y permitía salir del silencio. Bettina repiqueteaba con los dedos sobre el escritorio hasta que intervino:

-Esperá Lautaro no te adelantes que todavía no hablamos y no sé si vamos a hablar- dijo esto a media voz mirando alrededor para chequear si los estaban escuchando- Tampoco podemos desparramar la mala onda de una. Bajá el tono ¡por favor!

- Pero es un despelote, dijo susurrando Lautaro inclinándose para hablar sólo al grupo. El seguía disfrutando de la escena del descalabro- Los españoles viajaron sólo para esta presentación ¡la cara que va a poner Alejandro!|”. Todos pensaron en el gerente de su sección que sería la primer cabeza que debía rodar. “El tipo se la banca” .

-¿Te parece?-

-No estoy tan seguro

-Sí, chicos se la banca, repitió Renata rompiendo el embrujo de su móvil -Va a ser un despelote pero yo creo que el tipo tiene una filosofía, sostener el disenso.

-No se trata sólo sobre si se la banca o no-corrigió Renata- Tampoco los españoles son obtusos, Si les planteas el problema técnico lo van a entender y además al final a lo mejor te lo agradecen. “Hmm ¡cuánto optimismo!”, dijo Martín

-¿Vieron que ya se anunció en la web? Lautaro miraba su celular “No, no lo vi. ¿Ya salió?” “Sí: Proyecto Conjunto con la Unidad España, fotos y todo. Y aparecés vos en una reunión de equipo” “¡Nooo!” Bettina corrió a mirar el celular desde la espalda de Renata. “Mentira ¡Sos tonto! ¿eh?” Lautaro otra vez a las carcajadas.

-¿ Y si ellos ya lo pensaron? ¿Si yo me mando y quedo pagando? El tiempo ya fue, ya entregamos nuestro informe y lo firmaron todos los departamentos, nadie vio este problema. ¿Somos responsables de un error que no cometimos nosotros?

-Yo creo que debés hablar Martín, nosotros te respaldamos, podemos reconocer que es extemporáneo, etc, etc, pero hablemos. Bettina, totalmente decidida.

-Las chicas siempre más valientes. Pero, no es sólo tirar la bomba y volverse a casa, tendríamos que plantear una alternativa ¿Hay plan b?

-Un poco crudo, pero sí yo pensé otro camino, no sería tannn difícil “¿Cómo che? Contame lo básico”. Y se pusieron los cuatro a intercambiar conceptos técnicos. Ping pong, ida y vuelta de algoritmos mirando la misma pantalla. “Está bueno y no es sólo un croquis, con esto vamos para adelante”, sentenció Lautaro.

Mesa ovalada, directivos españoles, el CEO, miembros del directorio, tío y sobrina juntos. En la esquina Alejandro que los saludó con una sonrisa de oreja a oreja que fue atenuando al ver las caras. Todos hablaban en voz baja, palmadas en la espalda, entusiasmo. “Como ustedes saben, venimos a anunciar un proyecto conjunto con nuestros socios españoles”. Powerpoint, luz tenue, música de fondo, fin y aplausos. “Quiero presentarles las líneas básicas de lo que tenemos programado para adelante. Empiezo por felicitar a Alejandro y su equipo técnico. Lo primero que sigue es un encuentro en Santiago a nivel técnico”….bla, bla y Martín que levanta la mano. Sorpresa rotunda, desconcierto general. “Y a éste ¿qué le pasa?. No es una reunión de discusión” palabras más palabras menos esto se leía en los ojos de todos. La mirada del CEO se posó en Martín con un leve matiz de desagrado, Esteban era su nombre y esperaba una explicación ¿Tenía un poco menos de color en la piel?

-Nuestro equipo estuvo analizando el proyecto. Sabemos que no es el momento ideal para decirlo, pero descubrimos una falla técnica que hace casi imposible el proyecto tal como está desarrollado- Los españoles no podían evitar que sus ojos se dilataran y sus bocas se abrieran al menos un poco. Entrecejos fruncidos, bomba y silencio

-El proyecto no es posible técnicamente porque los bloques finalmente serán incompatibles-Martín fue tomando impulso-Si ustedes nos permiten hicimos un pequeño esquema en power point no demasiado técnico como para que todos entendamos, tomó la palabra Renata- Qué raro no me siento nerviosa. Ya está, en definitiva todos estamos hechos del mismo material ellos se enojan y nosotros tenemos miedo

-Pero, ¿tú crees que puedes decir esto ahora?¿no has visto el anuncio en la web? Interrumpió la ingeniera española decididamente enojada. Comentarios en voz baja de los directores y todas las miradas sobre el CEO pidiendo la cabeza del intruso.

-Un problema técnico..., dijo pidiendo confirmación.

-Sí, un problema técnico en el diseño general intervino Lautaro que parecía disfrutar en grande.

Alejandro salió a la palestra comprometiéndose desde en su primera intervención: “si es un problema técnico mejor saber ahora que después ¿no?” Enorme gratitud en los corazones de los chicos.

-Insisto en que esto es extemporáneo, cortó la española.

-Yo confío en mi gente y sé que no habrían intervenido de este modo sin tener algo importante que decirnos retrucó Alejandro ¿Quién más trabajó esto con vos Martín? Levantaron la mano los tres valientes, Lautaro entregado más por el corazón que por la razón subido al bote- Si estos cuatro ingenieros vieron un problema yo quiero escucharlo- Alejandro ídolo.

-Si les parece vamos al power point, retomó Renata en voz bajita. Silencio, la moneda estaba en el aire. “Adelante entonces”, era el CEO haciendo ahora causa común ¿tenía otra? “Aquí está una simulación de lo que sucedería” dijo ella y siguió la presentación breve pero contundente. Cinco pantallas. Fin. El CEO se volvió hacia la ingeniera española:

-Patricia, ¿tú coincides con estos datos? “Bueno...los datos lucen bien y creo que tendríamos que estudiarlos, pero pusieron un punto importante sin duda”. La honestidad intelectual de la mujer era impactante y los cuatro jóvenes la empezaron a mirar con una incipiente simpatía.

-Pero...también tenemos una alternativa para salir adelante añadió rápida Bettina. Ahora las caras se distendieron y los chicos gozaban de sus cinco minutos de fama. “Un trabajo técnico en tres etapas”, etc, etc. Sin comentarios, habían sido demasiadas emociones. “Propongo que tomemos un descanso y nos reunamos con nuestros visitantes aparte para procesar todo esto” ofreció el CEO ahora totalmente en control de la situación.

“¡Qué despelote loco!” Soltó al pasar un compañero, dándole una palmada en la espalda a Martín. Lautaro se tentó y todos lo siguieron sin poder contener la risa. “ ¡Paren, paren!” Bettina movía las manos de arriba a abajo. “¿Estamos todos on fire?” preguntó Martín en voz baja.

Salieron los tres directores de la empresa y pasaron junto a ellos sin saludar. Mala señal. Se acercó Alejandro:

-Se postergó el proyecto, aunque no creo que pueda salvarse, tendrán que viajar a España a trabajar.

-¿No hubo despelote? preguntó Bettina

-Sí, grande, la empresa perdió el mejor negocio de este año pero ¿saben una cosa? Creo que evitaron una catástrofe yo al menos agradecido. Hablaba con las manos sobre los hombros de dos de los jóvenes que permanecían sentados. No lucía muy contento, pero estaba tranquilo se dijo Renata para sí

-Sepan que cuentan con mi apoyo cabros- era Patricia la ingeniera española con una sonrisa de oreja a oreja- Como socia no pude decir nada, pero como ingeniera lo disfruté. Creo que fue un aporte super valioso pues. Me despido entonces, se acercó para saludar a cada uno.

Se pararon a darle un abrazo “¡Gracias! ¡Admirable lo tuyo!” le dijeron las chicas. “Nada niñas. Alejandro, trabajemos juntos a ver si encontramos otra pega para el futuro, tienes un equipo espectacular”, dijo ella al alejarse caminando con elegancia. Alejandro se quedó mirando la partida de la mujer y cuando volvió su rostro había recuperado un buen semblante.

Autor: Fernando Onetto